Presentar color y acabados en el punto de venta
El color funciona mejor cuando el equipo puede relacionarlo con material, luz y proporción, sin reducir la recomendación a una etiqueta cromática.

La misma montura puede cambiar de presencia con un acabado cristal, havana, negro o una combinación metálica. En la compra profesional, el color debe leerse como parte de la construcción visual completa y no como una muestra aislada.
Trabajar con códigos claros
Los nombres comerciales ayudan a narrar el producto, mientras que los códigos facilitan pedidos y reposiciones. Mostrar ambos datos junto a una imagen consistente mejora la recomendación y aporta confianza al proceso de venta.
De la selección al lineal
Una paleta útil combina continuidad y contraste. Repetir un tono en distintas formas puede crear ritmo; introducir un acabado inesperado aporta foco. El objetivo no es cubrir todos los colores, sino dar a cada referencia una razón para estar en la selección.

